jueves, 5 de abril de 2012

Aquí tenemos la moto!

Bueno, pues os presento la moto que pretendo restaurar.

Se trata de una Montesa Impala Turismo (4M) de la primera serie, matriculada el año 1963. La primera serie, respecto de la segunda, presenta algunas diferencias, como por ejemplo el tapón rápido en el depósito, que personalmente me gusta más que el de plástico que se montó posteriormente, placas metálicas en depósito y guardabarros, piloto gemo trasero, etc.




Su estado al llegar a casa es más que decente, teniendo en cuenta que es una moto que lleva casi 50 años circulando. Su funcionamiento en carretera es correcto, se enciende sin demasiados problemas, y aguanta el ralentí perfectamente.

Defectos a primera vista

A parte de algunos bollos en depósito, codo y silenciador, no funciona el velocímetro. Habrá que mirar si la culpa es del reenvío, del cable o del velocímetro. Aunque me da la sensación que será de este último, que se ve manipulado, la aguja pegada con cinta aislante y con el cerquillo no original.
También le falta la pletina del chasis que hace de tope de la dirección, de manera que al girar el manillar, la dirección golpea el depósito, por lo que presenta alguna abolladura. Por lo que me han comentado, esto es una cosa común en estas motos.
La 4M lleva dos cerraduras, una en la caja de herramientas, y otra para bloquear la dirección, y dificultar su robo. Ni de una ni de otra tengo la llave, así que habrá que quitarlas y cambiarlas por unas de nuevas.

Piezas no originales

Independientemente que en su restauración se decida dejar una moto idéntica a la salida de fábrica o no, es importante saber qué piezas son originales y cuales no lo son. En este modelo concreto, por ahora he podido detectar:

  • El manillar es lo primero que salta a la vista, la afea bastante, y obviamente no es el original.
  • El carburador no es el original. Le corresponde un IRZ 22, y lleva montado un Amal 620 622, que creo que es el que se montó en la Impala2, y realmente va mejor que el original de este modelo. 
  • La llanta trasera es de doble nervio, cuando la 4M de primera serie llevaba llantas de aluminio sin nervio. 
  • El protector de la cadena corresponde al de la Impala Comando y no al de la Impala Turismo. 
  • Las manetas de freno tampoco son las de una 4M. 
  • El asiento lleva una funda (bastante común en estas motos), montado encima de la tapicería original. 
  • En cuanto a pintura, los plásticos (cubrecadena, protector caja herramientas y tapa) deberían ser de color beige. El codo del escape debería ir pulido y no pintado. El cilindro debería estar pintado de negro y la culata debería ir sin color. El tirante del freno delantero tampoco debería estar pintado. 


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